Curso de Gamma gratis, en español y sin registro. Dieciséis páginas para montar propuestas, presentaciones y dosieres en minutos sin que se note que los ha hecho una IA: cuatro casos resueltos —una propuesta para un cliente, una presentación de la empresa, un dosier de precios y una formación interna—, qué retocar siempre y qué cabe en el plan gratuito.
Presentaciones con Gamma
De cuatro ideas a una propuesta presentable
Cómo usar esta guía
Gamma monta una presentación entera en un par de minutos. Eso está muy bien y es también su mayor peligro, porque lo que sale por defecto se parece mucho a lo que le sale a todo el mundo.
Esta guía va de usarla bien: qué darle de entrada, qué quitarle después y cuándo no usarla.
- Parte 1. Qué es, los créditos y las tres formas de empezar.
- Parte 2. Cómo pedírselo y cómo ponerle tu marca.
- Parte 3. Cuatro presentaciones resueltas.
- Parte 4. Exportar y una chuleta.
La página 6 es la clave del curso. Si te saltas alguna, que no sea esa.
Qué es y qué no es
Gamma se usa en gamma.app. Le das un tema o un texto y te devuelve una presentación completa, con sus apartados, su diseño y sus imágenes.
Trabaja con tarjetas en vez de diapositivas: se navega bajando, como una web. Pero se exporta a PowerPoint y a PDF, así que sirve igual para proyectar o para enviar.
Lo que no es: no sabe nada de tu negocio, ni de tus precios, ni de tus plazos. Si no se los das, se los inventa. Y quedan muy convincentes.
Nunca mandes una propuesta con precios sin haber comprobado cada cifra. Es el error caro de esta herramienta.
Abrir la cuenta y los créditos
- Entra en gamma.app y regístrate con tu correo o con Google.
- Verás tres opciones para crear. La de la página siguiente explica cuál elegir.
- Antes de generar nada en serio, haz una de prueba para ver cómo funciona.
El plan gratuito da una cantidad de créditos con la que se hacen varias presentaciones. Generar consume; editar a mano, no.
Ese detalle importa más de lo que parece: si generas cinco veces buscando que salga perfecta, gastas cinco veces. Genera una y corrige a mano.
No pongo cifras de créditos ni precios: cambian. Míralos en su web el día que lo necesites.
Las tres formas de empezar
Es la decisión más importante y se toma en la primera pantalla:
- A partir de un tema. Le escribes una frase y se lo inventa todo. Vale para una charla genérica; para tu negocio, no.
- Pegando tu texto. Le das lo que ya has escrito y solo lo maqueta y lo ordena. Esta es la buena.
- Importando un archivo. Un documento de Word o un PDF que ya tengas. Equivale a la anterior.
La diferencia práctica es enorme: en la primera opción la información se la inventa; en las otras dos, la información es tuya y ella solo pone el diseño.
Regla: los datos los pones tú, el diseño lo pone ella. Nunca al revés.
La primera versión siempre sobra
Salga como salga, la primera versión tiene el doble de texto del que debería. Es lo que más delata que la presentación no la has hecho tú.
Una diapositiva se lee de un vistazo mientras tú hablas. Si el público lee, no te escucha.
Cuatro apartados con tres frases cada uno en la misma tarjeta.
Una idea por tarjeta, titular de seis palabras y tres líneas. Lo demás, en las notas.
Repasar y quitar es la mitad del trabajo. Los dos minutos de generar no te ahorran esos diez.
Cómo se le pide
Lo mejor es pegarle tu texto y, en las instrucciones, decirle cómo quieres que lo trate:
Convierte este texto en una presentación de [N] tarjetas como máximo para [quién la va a ver]. Una idea por tarjeta, titulares de menos de ocho palabras y máximo tres líneas de texto en cada una; lo demás llévalo a las notas del ponente. Empieza por lo que le interesa a quien escucha, no por una introducción sobre nosotros. No añadas datos, cifras ni fechas que no estén en el texto.
Texto: [pega aquí lo tuyo]
La última frase es la que evita el desastre. Sin ella rellena huecos con cifras plausibles.
Ponerle tu marca
Las plantillas de Gamma son bonitas y se reconocen a un kilómetro. Cinco minutos de ajuste marcan la diferencia entre «esto lo ha hecho una IA» y «esto es de su empresa».
- Elige un tema sobrio y cámbiale los colores por los tuyos, los mismos que usas en Canva.
- Cambia la tipografía si el tema trae una muy marcada.
- Sustituye las imágenes genéricas por fotos tuyas o por imágenes con licencia del curso 11.
- Mete tu logotipo en la primera tarjeta y en la última.
Guarda ese tema. A partir de ahí, todas tus presentaciones salen iguales entre sí, que es lo que da sensación de empresa seria.
Los cinco errores del principiante
- Generar a partir de un tema para algo tuyo. Se inventa los datos. Pega tu texto.
- Enviarla sin repasar cifras. El error que puede costarte un cliente o un contrato.
- Dejar la plantilla y las imágenes por defecto. Se reconoce al instante.
- Regenerar una y otra vez. Gasta créditos. Genera una vez y corrige a mano.
- Dejar todo el texto. Sobra la mitad, siempre.
Cuatro presentaciones
Aquí empieza la parte que vas a usar. Cuatro presentaciones de las que hacen falta en un negocio pequeño.
- La propuesta comercial para un cliente
- La presentación para el banco o para una ayuda
- El catálogo de servicios
- La formación de quien entra nuevo
Todas empiezan igual: escribe tú el contenido en un documento y luego pégaselo.
1. La propuesta comercial
La que más veces vas a hacer y la que más cuidado necesita, porque lleva precios.
- Escribe en un documento: el problema del cliente, tu solución, qué incluye, qué no incluye, plazos, precio y condiciones.
- Pégaselo a Gamma con el prompt de la página 7.
- Repasa cada cifra contra tu documento original.
- Cambia las imágenes genéricas por trabajos tuyos.
El paso 3 no es opcional. Y el orden importa: empieza por el problema del cliente, no por la historia de tu empresa. A nadie le interesa tu empresa hasta que ve que has entendido su problema.
«Qué no incluye» es el apartado que evita discusiones después. No lo quites por quedar bien.
2. Para el banco o una ayuda
Aquí el público es distinto: no quiere que le emociones, quiere números y que se entienda el riesgo.
Público: [entidad financiera / organismo público]. Tono sobrio, sin adjetivos comerciales. Prioriza cifras y hechos. Una tarjeta para cada cosa: a qué nos dedicamos, cifras del último año, para qué es el dinero, cómo se devuelve o justifica, y riesgos. No añadas ninguna cifra que no esté en el texto.
Y una cosa que no hace la herramienta: consíguete el guion de lo que piden. Si es una ayuda, las bases dicen qué quieren ver. El curso 2, con Claude, saca esa lista de las bases.
Sin adjetivos. En este público, «innovador» y «líder» restan credibilidad en vez de sumarla.
3. El catálogo de servicios
Un documento que mandas por correo y que se lee sin ti delante. Eso cambia las reglas: aquí sí puede llevar más texto.
- Un apartado por servicio, todos con la misma estructura: para quién es, qué incluye, cuánto tarda, desde qué precio.
- Pídele que respete esa estructura en todos por igual.
- Exporta en PDF, no en PowerPoint.
La coherencia entre apartados es lo que hace que parezca un catálogo y no una recopilación. Si un servicio lleva precio y otro no, se nota mal.
Pon «desde» delante de los precios si varían. Ahorra malentendidos y te deja margen.
4. La formación interna
Lo que le explicas a cada persona que entra, convertido en algo que puede repasar sola.
Público: alguien que entra a trabajar de [puesto] y no conoce el negocio. Lenguaje llano, sin tecnicismos sin explicar. Una tarjeta por procedimiento, con los pasos numerados. Al final, una tarjeta con los errores más comunes al principio.
Si ya montaste el cuaderno de procedimientos del curso 8 en Notion, ese es exactamente el texto que hay que pegar aquí. No lo escribas otra vez.
La tarjeta de errores comunes es la que más agradecen. Escríbela tú, que es lo que sabes y la IA no.
Exportar y compartir
- PDF. Para enviar por correo. Es lo más seguro: se ve igual en todas partes.
- PowerPoint. Para proyectar o si el cliente quiere editarlo. Repásalo después: la conversión suele descolocar textos y márgenes.
- Enlace web. Cómodo, pero cuidado: cualquiera con el enlace lo ve, y puedes olvidarte de que sigue publicado.
Para una propuesta con precios, PDF. El enlace público déjalo para catálogos que no tengan nada reservado.
Si mandas el enlace, revisa cada pocos meses qué tienes publicado y quita lo viejo.
La chuleta, para dejarla a mano
La regla que resume el curso: los datos los pones tú, el diseño lo pone ella.
Convierte este texto en una presentación de [N] tarjetas para [quién]. Una idea por tarjeta, titulares de menos de ocho palabras, máximo tres líneas por tarjeta y lo demás a las notas. Empieza por lo que le interesa a quien escucha. No añadas datos, cifras ni fechas que no estén en el texto.
Y las tres reglas:
- Pega tu texto. Nunca generes desde un tema para algo tuyo.
- Repasa cada cifra antes de enviar.
- Quita la mitad del texto y pon tus colores.