Curso de Freepik gratis, en español y sin registro. Dieciocho páginas para encontrar y generar imágenes que puedas usar de verdad en tu negocio, con la licencia en regla: qué significa cada tipo de licencia, qué puedes poner en un cartel y qué no, cómo generar una imagen a medida y cómo evitar la reclamación por usar una foto que no era tuya.
Imágenes con Freepik
Encontrar y generar imágenes con licencia para tu web
Cómo usar esta guía
Este curso va de una cosa que suena aburrida y que puede ahorrarte un disgusto de varios miles de euros: usar imágenes que puedes usar.
Freepik sirve para dos cosas: buscar imágenes con licencia y generarlas con IA cuando no existe la que necesitas. Y es una empresa española, de Málaga, por si te importa el detalle.
- Parte 1. Qué es, por qué importa la licencia y qué plan hace falta.
- Parte 2 y 3. Cómo buscar bien y cómo generar con IA.
- Parte 4. Cinco tareas resueltas.
- Parte 5. Lo que no puedes hacer y una chuleta.
Si solo lees una página de esta guía, que sea la 4.
Qué es Freepik
Freepik es un almacén enorme de imágenes, ilustraciones, iconos y plantillas, más un generador de imágenes con IA. Se usa en freepik.com.
Lo que un negocio pequeño saca de ahí:
- Fotos para la web, el catálogo o las publicaciones.
- Iconos para explicar tus servicios sin poner fotos.
- Ilustraciones y fondos.
- Imágenes generadas con IA cuando no existe la que buscas.
No es un editor. Aquí consigues la imagen; el cartel lo montas en Canva, con el curso 10.
Por qué importa la licencia
Esta es la página importante. Muchos negocios pequeños ponen en su web una foto sacada de una búsqueda de Google, sin más.
Esa foto tiene dueño. Y existen agencias que rastrean automáticamente el uso de sus imágenes y mandan cartas de reclamación con importes de varios cientos o miles de euros. No es una leyenda urbana: le pasa a bares, talleres y tiendas cada semana.
El problema no se arregla borrando la foto cuando llega la carta, porque el uso ya se produjo y está documentado con fecha.
La regla, sin matices: si no sabes de dónde salió una imagen, no va en tu web.
Guarda una captura o el justificante de descarga de cada imagen que uses. Es la prueba de que tenías licencia.
Gratis con atribución, o de pago
Freepik tiene dos formas de descargar y la diferencia no es la calidad, es la letra pequeña:
- Gratis. Descargas sin pagar, pero tienes que citar al autor donde publiques la imagen. Freepik te da el texto exacto al descargar.
- De pago. Sin obligación de citar, más descargas y acceso a lo premium.
Mucha gente descarga en gratis y no pone la atribución. Técnicamente eso es incumplir la licencia, aunque el riesgo práctico sea menor que el de robar una foto de Google.
Si tu web es pequeña, pon la atribución en el pie o en una página de créditos. Se tarda un minuto y quedas cubierto.
Cómo buscar bien
El buscador funciona mejor en inglés, porque la mayoría de las imágenes están etiquetadas en ese idioma. Pero hay más:
- Busca la escena, no el concepto. «Manos amasando pan» encuentra; «panadería artesanal calidad» no.
- Filtra por tipo antes de mirar nada: foto, vector o icono. Cambia todo el resultado.
- Filtra por orientación. Si la vas a poner de cabecera, horizontal. Ahorra descartar cien.
- Y por color, si tienes un color de marca. Es el filtro que menos se usa y el que más ayuda.
Cuando encuentres una que te sirva, mira el resto del trabajo de ese autor. Suele haber una serie entera con el mismo estilo.
Qué formato descargar
- JPG. Fotos para la web. Pesa poco y carga rápido.
- PNG. Cuando necesitas fondo transparente: iconos, logotipos, recortes.
- SVG. Iconos e ilustraciones que se pueden ampliar sin pixelarse y recolorear a tu color de marca. Es el formato que más rinde.
- EPS o PSD. Solo si trabajas con un diseñador. Para ti no.
Para la web, además, reduce el tamaño antes de subir. Una foto de 4.000 píxeles en una web es lo que hace que tarde en cargar y que Google te penalice.
Para ancho completo, 1.600 píxeles de ancho basta. Para una foto dentro del texto, 800.
La IA de imágenes
Cuando lo que necesitas no existe en el archivo, se genera. Freepik lleva un generador de imágenes por IA integrado.
Para qué compensa de verdad en un negocio pequeño:
- Fondos e ilustraciones abstractas con tus colores.
- Escenas concretas que no encuentras: tu oficio en tu tipo de local.
- Composiciones con hueco pensado para poner texto encima.
Y para qué no: tus productos y tu equipo. Esos se fotografían. Una imagen generada de un producto que no es el tuyo es publicidad engañosa.
El plan gratuito incluye unas pocas generaciones al día. Se agotan enseguida si vas probando.
Cómo pedirle una imagen
Describe lo que se ve, no lo que significa. Y en inglés funciona algo mejor, aunque en español se entiende.
[Qué se ve], en [dónde: un taller pequeño, una tienda de barrio]. Luz [natural de tarde, cálida]. Vista [a la altura de los ojos]. Estilo [fotografía real]. Colores dominantes [tus dos colores]. Espacio libre [arriba] para poner texto. Sin texto en la imagen.
Lo de «sin texto en la imagen» es importante: las letras que generan estas herramientas suelen salir mal escritas, y si no lo dices las mete por su cuenta.
Genera cuatro variantes y quédate con una. Retocar la descripción rinde más que repetir la misma.
Los cinco errores del principiante
- Coger fotos de Google. El error caro. Nunca.
- Descargar en gratis y no atribuir. Es un minuto y cierra el asunto.
- Subir la foto a tamaño completo. Ralentiza tu web y no se nota la calidad.
- Generar personas para tu equipo. Se nota y da desconfianza. Fotografía a los tuyos.
- Pedir imágenes con texto. Sale mal escrito. El texto se pone después, en Canva.
Cinco cosas para esta semana
Aquí empieza la parte que vas a usar. Cinco tareas que resuelven el problema de imágenes de un negocio pequeño.
- Cambiar las fotos dudosas de tu web
- Los iconos de tus servicios
- Una imagen que no existe
- Arreglar una foto tuya que está mal
- Tu carpeta de imágenes de marca
Empieza por la primera. Es la que quita riesgo, no la que queda más bonita.
1. Las fotos de tu web
Una tarde, una vez, y te quitas el problema de encima.
- Haz una lista de todas las imágenes de tu web. Suelen ser menos de veinte.
- Marca las que no sabes de dónde salieron. Esas son las que hay que cambiar.
- Busca una equivalente en Freepik y descárgala.
- Guarda el justificante de descarga en una carpeta con el nombre del archivo.
- Sustitúyelas en la web y borra las viejas del servidor, no solo de la página.
El paso 5 importa: una imagen borrada de la página pero que sigue en el servidor sigue siendo accesible.
2. Los iconos de tus servicios
Explicar cuatro servicios con cuatro fotos queda recargado. Con cuatro iconos del mismo estilo, queda profesional.
- Busca los iconos en SVG y del mismo autor o la misma serie. Es la clave.
- Descárgalos y súbelos a Canva.
- Recolorea los cuatro con tu color principal.
- Ponlos del mismo tamaño y con el mismo espacio alrededor.
Cuatro iconos de series distintas, aunque sean bonitos, se ven descoordinados enseguida. Del mismo autor, no.
Busca en inglés: «line icons set» da series completas mucho mejor que buscar de uno en uno.
3. Una imagen que no existe
Necesitas algo muy tuyo: tu oficio, en tu tipo de local, con tu ambiente. En el archivo no está.
[Escena: un taller de reparación de bicicletas pequeño, herramientas colgadas en la pared, una bicicleta en el caballete]. Luz [natural entrando por la puerta]. Vista [a la altura de los ojos, desde la entrada]. Estilo [fotografía real, sin gente]. Ambiente [ordenado y con uso, no de catálogo]. Espacio libre [a la izquierda] para texto. Sin texto en la imagen.
Fíjate en «sin gente» y en «con uso, no de catálogo». Son las dos frases que separan una imagen creíble de una de folleto.
4. Arreglar una foto tuya
Tienes la foto buena del producto, pero está oscura, pequeña o con el fondo hecho un desastre.
- Ampliar sin que se pixele. Para fotos antiguas o sacadas de un móvil viejo.
- Quitar el fondo. Igual que en Canva.
- Borrar un objeto que estorba en la escena.
Estas herramientas trabajan sobre tu foto, así que aquí no hay problema de licencia ni de autenticidad. Es la parte de IA que más recomiendo de esta herramienta.
No abuses del retoque en fotos de producto. Si la foto no se parece a lo que recibe el cliente, tendrás devoluciones.
5. Tu carpeta de marca
El paso que convierte todo lo anterior en algo que dura: una carpeta con las imágenes que puedes usar.
- Una carpeta por tipo: fotos, iconos, fondos, generadas.
- Dentro de cada archivo descargado, el justificante de licencia junto a la imagen.
- Un documento con la atribución de las gratuitas, listo para pegar en el pie de tu web.
Con eso, la próxima publicación no empieza buscando: empieza eligiendo de lo que ya tienes.
Y si algún día llega una reclamación por una imagen, esa carpeta es tu defensa.
Lo que no puedes hacer
- Registrar como marca un logotipo hecho con elementos de su biblioteca. Mismo caso que Canva.
- Revender los recursos tal cual, ni incluirlos en un producto que vendas como propio.
- Generar personas reconocibles ni marcas ajenas. Ni con IA ni sin ella.
- Usar una imagen generada para representar un producto o un servicio que no es así. Eso es publicidad engañosa, con IA o sin ella.
Las condiciones de licencia cambian. Antes de un uso comercial grande, léelas ese día.
La chuleta, para dejarla a mano
La regla que resume el curso: si no sabes de dónde salió una imagen, no va en tu web.
[Qué se ve], en [dónde]. Luz [cómo]. Vista [desde dónde]. Estilo [fotografía real]. Colores [los tuyos]. Espacio libre [dónde] para texto. Sin texto en la imagen.
Y las tres reglas:
- Guarda el justificante de cada descarga.
- Iconos: en SVG y de la misma serie.
- Tus productos y tu equipo se fotografían. No se generan.