Curso de Notta gratis, en español y sin registro. Dieciséis páginas para pasar a texto las visitas, las notas de voz y las reuniones, y sacar de ahí los acuerdos y las tareas sin volver a escucharlo todo: cómo grabar para que se entienda, qué hacer con la transcripción después y qué tienes que avisar antes de grabar a alguien, que en España no es opcional.
Transcribir con Notta
Que lo hablado no se pierda
Cómo usar esta guía
En un negocio pequeño, la mitad de lo importante se dice hablando: en la visita, en el coche, en el mostrador. Y se pierde.
Notta pasa eso a texto. Es la herramienta más aburrida del catálogo y una de las que más tiempo devuelve.
- Parte 1. Qué es, los minutos y cómo meterle audio.
- Parte 2. Cómo grabar para que la transcripción salga bien.
- Parte 3. Cuatro usos resueltos.
- Parte 4. Avisar de que grabas. La página que no puedes saltarte.
Con este se cierra el catálogo. Los dieciséis cursos, en arrancaconia.com/cursos.
Qué es Notta
Se usa en notta.ai, en el navegador o en el móvil. Le das un audio y te devuelve el texto, con marcas de tiempo y separando quién habla.
Entiende español sin problema. Ofrece además un resumen automático, aunque el resultado mejora llevándolo a ChatGPT o a Claude.
Lo que resuelve en un negocio pequeño:
- Que la visita a un cliente quede por escrito sin tomar notas.
- Que las notas de voz que te mandas a ti mismo sirvan para algo.
- Que las reuniones con proveedores dejen registro de lo acordado.
No hace falta que sea una reunión formal. La conversación de diez minutos en la obra también vale.
La cuenta y los minutos
- Entra en notta.ai y regístrate con tu correo o con Google.
- Instala la aplicación en el móvil. Ahí es donde vas a grabar de verdad.
- Haz una prueba de un minuto hablando tú solo, para ver cómo queda.
El plan gratuito se mide en minutos de transcripción al mes, y hay un tope de duración por grabación. Para unas cuantas visitas y notas de voz, cumple.
Si además quieres que se meta solo en tus videollamadas y las transcriba, eso suele ser de pago.
No pongo cifras: cambian. Míralas en su web el día que lo necesites.
Cómo meterle audio
- Grabando en directo desde el móvil. Lo normal para una visita o una conversación presencial.
- Subiendo un archivo que ya tengas: un audio de wasap, una grabadora, el audio de un vídeo.
- En una videollamada, si tienes plan de pago: entra como un participante más y transcribe.
La segunda es la más infravalorada. Todas esas notas de voz de tres minutos que te has mandado y que nunca vuelves a escuchar: súbelas y tendrás el texto.
Si vas a subir un audio de wasap, hazlo el mismo día. Al mes ya no te acuerdas de cuál era el importante.
Grabar para que salga bien
La transcripción no puede ser mejor que el audio. Cuatro cosas lo cambian todo:
- El móvil en la mesa, entre los dos. No en el bolsillo, no en la mano.
- De uno en uno. Cuando dos personas hablan a la vez, ahí no hay nada que hacer.
- Lejos del ruido. Una radio de fondo o una máquina se comen media conversación.
- Di los nombres y los números despacio, y repítelos: «cuatrocientos cincuenta euros, cuatro-cinco-cero».
El cuarto es el truco del curso. Los importes y los plazos son lo que peor transcribe y lo que más importa que quede bien.
Si el sitio es muy ruidoso, mejor grabar un resumen tú solo al salir que la conversación entera mal.
Repasar la transcripción
Sale con errores. Siempre. Y los errores no están repartidos al azar:
- Nombres propios de personas, empresas y calles.
- Términos de tu oficio, que no están en el diccionario de nadie.
- Cifras, sobre todo dichas rápido.
El repaso no es leerlo entero: es buscar los números y los nombres y comprobar esos. Dos minutos.
Y después, para sacarle partido, pásalo al curso 1 o al 2 pidiéndole acuerdos, tareas pendientes y lo que quedó en el aire, con la coletilla de «no añadas nada que no esté en el texto».
Guarda siempre el audio original junto al texto. Si algo no cuadra, se comprueba escuchando.
Los cinco errores del principiante
- Grabar con el móvil en el bolsillo. Sale un ruido de tela y poco más.
- No repasar las cifras. Es justo lo que peor entiende y lo que más importa.
- Fiarse del resumen automático. Está bien, pero se salta matices. Usa el curso 1 o el 2.
- Borrar el audio. Guárdalo. Es la prueba de lo que se dijo.
- Grabar sin decirlo. De esto va la página 14.
Cuatro usos para tu negocio
Aquí empieza la parte que vas a usar. Cuatro situaciones de las que salen cada semana.
- La visita a un cliente
- Las notas de voz del coche
- La reunión con un proveedor
- Convertir lo que explicas en texto
Todas terminan igual: el texto pasa a la ficha del cliente o del encargo. Si se queda en la aplicación, no sirve.
1. La visita a un cliente
Vas a ver una obra, un local o una instalación. Tomas notas a medias porque estás mirando y hablando a la vez.
- Avísale de que vas a grabar para no perderte nada. Nadie dice que no.
- Móvil en un sitio fijo mientras habláis.
- Antes de despedirte, repite en voz alta lo acordado: qué, cuándo y por cuánto.
- Al salir, transcribe y pasa el texto a la ficha del cliente.
El paso 3 es el que convierte esto en oro: esa repetición final queda grabada, limpia y sin ruido, y es el resumen que de verdad usarás.
Además de práctico, repetir lo acordado delante del cliente evita la mitad de los malentendidos.
2. Las notas del coche
Sales de una visita con tres ideas en la cabeza y para cuando llegas al taller se han quedado en una.
- Grábate un audio en cuanto arranques, hablando normal.
- Di primero de qué cliente hablas. Es lo que hará que luego encuentres la nota.
- Sube el audio al llegar y transcribe.
Con dos semanas de esto tienes un registro de todo lo que se te ocurre en la carretera, que suele ser donde se piensa mejor.
Con el móvil en el soporte y en manos libres. Ninguna nota vale un susto.
3. La reunión con un proveedor
Precios, plazos, condiciones. Y dentro de tres meses, la discusión de siempre sobre qué se dijo.
- Avisa de que grabas. En una reunión de negocio es normal y se acepta sin problema.
- Transcribe y saca los acuerdos con el curso 1 o el 2.
- Mándale un correo con el resumen: «según lo que hablamos, quedamos en esto».
El paso 3 es el que vale de verdad. No por el registro, sino porque si él no contesta corrigiendo, tienes un acuerdo por escrito aceptado por las dos partes.
Ese correo de confirmación es la herramienta más barata que existe para evitar discusiones. Y no necesita ninguna IA.
4. Lo que explicas, en texto
Sabes explicar tu oficio de maravilla hablando y se te atraganta escribirlo. Esto le da la vuelta.
- Grábate explicando algo como se lo contarías a un cliente: cinco minutos, sin guion.
- Transcríbelo.
- Pásalo al curso 1 pidiéndole que lo ordene respetando tus palabras, sin añadir nada.
El resultado suena a ti, porque es tuyo, y no a texto de IA. Sirve para la web, para un artículo o para el cuaderno de procedimientos del curso 8.
Es la forma más rápida que conozco de escribir sin escribir. Y la que mejor conserva tu voz.
Avisar de que grabas
La página importante. Grabar a alguien no es solo apretar un botón.
La norma práctica: avisa siempre. «Voy a grabarlo para no perderme nada, ¿te parece?» No hay quien diga que no, y con eso el asunto queda resuelto.
- Nunca grabes una conversación en la que no participas. Eso sí es delito.
- Si la grabación acaba en un sistema de tu negocio, estás tratando datos personales. Aplica el RGPD.
- Guarda solo lo que necesites y bórralo cuando deje de hacer falta.
- No publiques ni compartas una grabación sin permiso de quien sale en ella.
Si vas a grabar clientes de forma habitual, coméntalo con tu asesoría. Esta guía no es asesoramiento legal.
Qué no grabar
- Conversaciones sobre salud, familia o dinero personal de un cliente. Aunque salgan de paso, borra esa parte del texto.
- A menores, sin permiso de sus padres.
- Conversaciones privadas de tu equipo. Grabar una reunión de trabajo es una cosa; grabar el descanso, otra.
- Nada que no le enseñarías a la persona grabada si te lo pidiera.
Esa última es la regla que resume todas: si te daría apuro que lo supiera, no lo grabes.
Revisa cada pocos meses qué grabaciones tienes guardadas y borra las que ya no sirvan.
La chuleta, y hasta aquí
El método completo:
- Avisa de que grabas.
- Móvil fijo, de uno en uno, números despacio.
- Repite lo acordado en voz alta antes de terminar.
- Transcribe y repasa los nombres y las cifras.
- Saca acuerdos y tareas con el curso 1 o el 2.
- Manda el resumen por correo y guárdalo en la ficha.
Y con esto se cierra el catálogo. Dieciséis herramientas, dieciséis guías. Si has llegado hasta aquí, ya sabes lo importante: ninguna de ellas decide por ti, todas se equivocan alguna vez, y todas mejoran mucho cuando les cuentas de qué va tu negocio.
Gracias por leer. Están todas en arrancaconia.com/cursos.